Evolución por Variación Anisótropa
Una mezcla de azar y determinismo organiza nuestro universo y la materia viva no es una excepción. Dicha conjunción de azar y determinismo se encuentra tanto tras el acontecimiento del origen de la vida como de su evolución. ¿Existe, por tanto, una "constante biológica" que se suma al resto de constantes físicas como sustento del determinismo en el universo?
martes, 23 de diciembre de 2014
Emiliano Aguirre Enríquez, perteneciente a la Orden de los Jesuitas, carismático y genial Paleontólogo, Príncipe de Asturias a la Investiagación Científica y Técnica, pionero de la investigación paleontológica en España y descubridor e iniciador de las excavaciones del yacimiento de Atapuerca, hito en el la Paleantropología mundial. Un ejemplo más de la relevancia de los católicos en el avance del conocimiento científico. Modestamente he de decir que tuve la inmensa suerte de coincidir con él de manera fugaz en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid cuando Emiliano era su Director y el que escribe un joven estudiante ya a caballo entre Biología y Farmacia. Todavía recuerdo cómo presencié en su despacho el examen de uno de los moldes en látex de los prometedores, por entonces, yacimientos de Atapuerca y de que manera Emiliano, lleno de contagioso entusiasmo, se mostraba esperanzado con la investigación.
lunes, 22 de diciembre de 2014
domingo, 21 de diciembre de 2014
Nicolás Copérnico, sacerdote y canónigo catedralicio, responsable del Modelo Heliocéntrico que revolucionó la concepción del Mundo, dedica la publicación de su teoria al Papa Paulo III, Alejandro Farnese. ¿Cómo se puede mantener que la Iglesia Católica trató de impedir el avance científico? Aquí tenemos a dos católicos prominentes el sacerdote Nicolás Copérnico y al Papa Alejandro Farnesio como protagonistas del cambio de paradigma científico. Nicolas estudió en las Universidades de Bolonia, desde 1496 a 1499, y Padua, de 1501 a 1506.
DEDICATORIA DE COPERNICO A PAULO III
Al Santo Padre Paulo III,Sumo Pontifice
Prefacio De Nicolás Copérnico A Los Libros De Las Revoluciones
Prefacio De Nicolás Copérnico A Los Libros De Las Revoluciones
Con sobrada razón puedo pensar, Santísimo Padre, que, no bien se sepa que en estos libras escritos por mí, acerca de las revoluciones de las esferas del mundo, atribuyo al globo terrestre ciertos movimientos, inmediatamente algunos clamarán para que yo sea desaprobado junto con tal opinión. Pues no me embelesan tanto mis cosas para no considerar atentamente cuál será el juicio de los otros acerca de ellas. Y aun que no ignoro que el pensamiento del hombre amante de la filosofía está alejado de la opinión vulgar, por que su tarea consiste en buscar la verdad en todas las cosas, en cuanto Dios lo permita a la razón humana, sin embargo, pienso que debemos huir de las opiniones del todo contrarias a lo correcto. Por ello, confesando yo cuán absurdo juzgarían este akróama [lección] quienes han visto corroborada por el juicio de muchos siglos la opinión de que la Tierra inmóvil está colocada en medio del cielo como su centro, y si, por el contrario, afirmara que la Tierra se mueve, estuve mucho tiempo en la duda acerca de si publicaría mis comentarios, escritos para demostrar el movimiento de la Tierra, o si, más bien, no sería preferible seguir el ejemplo de los pitagáricos y de otros, quienes acostumbraban transmitir los misterios de la filosofía tan solo a sus amigos y allegados, no por escrito sino directamente, como lo demuestra la carta de Lisias a Hiparco. En mí opinión, ellos lo hicieron así no por un deseo de no comunicar la doctrina, como algunos creen, sino con el propósito de que cosas tan elevadas y descubiertas, con mucho trabajo por grandes hombres no cayeran en el desprecio de quienes son perezosos para dedicarse con empeño a las letras, a no ser las lucrativas, o, si se dejan llevar al estudio liberal de la filosofía por las exhortaciones el ejemplo de otros, con todo, a causa de la estupidez de siu entendimiento, se encuentran entre los filósofos como los zánganos entre las abejas. Al pensar en todo ello, por el desprecio de que temía ser objeto con motivo de lo novedoso e inaudito de mi opinión, casi cedi al impulso de, abandonar por completo la obra comenzada.
Pero Vuestra Santidad quizás no se asombrará porque me atreva a publicar el fruto de mis vigilias que tanto trabajo me llevó producirlo como para no dudar de poner por escrito mis meditaciones acerca del movimiento de la Tierra , sino que querrá escuchar de mí será de qué modo me vino a la mente, contra la opinión admitida de los matemáticos , y, casi, contra el sentido común, la atrevida idea de atribuirle cierto movimiento a la Tierra. Es así que no quiero ocultar a Vuestra Santidad que, para deducir otro modo de considerar los movimientos de las esferas del mundo, no me impulsó sino el hecho de haber comprendido que los matemáticos no eran consecuentes al investigarlos. Pues, en primer lugar, desconocen tanto el movimiento del Sol y de la Luna, que no pueden demostrar ni observar la grandeza perenne del año en su curso. Además, al determinar los movimientos de ambos astros, así como el de las otras cinco estrellas errantes (planetas), ellos no utilizan los mismos principios, no parten de los mismos supuestos ni emplean las mismas demostraciones de las revoluciones y movimientos aparentes… (A modo de ejemplo), aquellos que creen en los epiciclos, aunque hayan demostrado ser capaces de componer con ellos ciertos movimientos diversos, no han podido establecer nada de cierto que correspondiera efectivamente a estos fenómenos… Si las hipótesis admitidas por ellos no huebiran sido falsas, todo lo que se desprende de ellas se hubiera verificado sin duda alguna.
Y habiendo meditado largamente sobre esta incertidumbre de la tradición matemática en cuanto a la composición de los movimientos de las esferas del mundo, comencé a impacientarme por el hecho de que los filósofos no dispusieran de ninguna explicación valedera acerca de los movimientos de la máquina del mundo –construida para nosotros por el mejor y más exacto de los Artífices- los cuales, en otros aspectos, habían estudiado minuciosamente los detalles ínfimos del Universo.
Si acaso existieran mataiológoi [charlatanes], quienes, pese a ignorar toda la matemática, se permitieran juzgar acerca de ella basados en algún pasaje de las Escrituras, deformado especialmente para sus propósitos, y se átrevieran a criticar y atacar mis enseñanzas, no me preocuparé de ellos en absoluto, de modo que despreciaré su juicio como temerario. Nadie ignora que Lactancio, célebre escritor pero matemático deficiente, habla de la forma de la Tierra de manera tan pueril que ridiculiza a quienes declararan que ella tenia forma de esfera; de modo que los estudiosos no se asombrarán si aquéllos me pusieran en ridículo.
La matemática se escribe para los matemáticos quienes, si no me equivoco, pensarán que mi trabajo será útil también a la comunidad eclesiástica, cuyo principado ejerce ahora Vuestra Santidad. Pues no hace muchos años, bajo León X, cuando en el Concilio de Letrán se ventilaba la cuestión de la reforma del calendario eclesiástico, ella quedó sin decisión tan solo a causa de que las magnitudes del año y de los movimientos del Sol y de la Luna todavía no habían sido medidos suficientemente. A partir de entonces me consagré a estudiar estas cosas más escrupulosamente, a petición del esclarecido Paulo, obispo de Fossombrone, quien estaba al frente de dicha cuestión. En cuanto a lo que, yo haya logrado en este asunto, lo someto al juicio de Vuestra Santidad, en primer término, y al de todos los demás sabios matemáticos. Y pasemos ahora al cuerpo de la doctrina, no sea que parezca prometer a Vuestra Santidad mayor utilidad con mi obra de la que en efecto pueda proporcionar.
jueves, 20 de noviembre de 2014
Las seis constantes físicas del determinismo: N, que expresa la razón entre entre la fuerza que mantiene unidos a los átomos y la fuerza de la gravedad que hay entre ellos y que es de 1.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000, E (Épsilon), que determina la firmeza de unión del núcleo atómico y el modo en que se formaron los átomos de la Tierra, también controla la energía del Sol y la manera en que el hidrógeno se transmuta en el resto de elementos de la tabla periódica y, por lo tanto, la abundancia de Carbono y Oxígeno; tiene el valor de 0.007; Omega, que mide la cantidad de materia del Universo (galaxias, gas difuso y materia oscura) y nos indica la importancia relativa de la gravedad y la energía de expansión de dicho Universo; Lambda, la antigravedad cósmica, que controla la expansión del Universo y cuyo valor es muy pequeño; Q razón entre dos fuerzas fundamentales y que tiene un valor de 1/100.000; y D, número de dimensiones espaciales de nuestro Universo y que es 3. Si cualquiera de estos números fuera ligeramente diferente, si N que tiene treinta y seis ceros tuviera alguno menos, si Épsilon fuera 0,6 o 0,8 en lugar de 0,7, si Lambda no fuera tan pequeña, si Q fuera mayor o si D fuera de dos o de cuatro; sería imposible la existencia de átomos y, por lo tanto elementos químicos, estrellas, galaxias, y que se formaran planetas sólidos entorno a las estrellas y, por consiguiente, que apareciera la vida.
Martin John Rees OM (Shropshire, Reino Unido, 23 de junio de 1942(72 años), es un astrónomo británico. Ha sido rector (Master) de Trinity College, Cambridge (2004-2012) y presidente de la Real Sociedad de Londres (2005-2010). Obtuvo su doctorado por la Universidad de Cambridge en 1967. En la actualidad es profesor de Cosmología y Astrofísica en dicha universidad. Dentro de sus líneas de investigación se encuentran la astrofísica de altas energías y la formación de la estructura del Universo. Ha estudiado el papel desempeñado por la materia oscura en la formación y propiedades de las galaxias mediante la simulación informática y la distribución de los cuásares y su relación con los agujeros negros. Ha publicado más de quinientos artículos y siete libros, cinco de ellos de divulgación científica.Galardonado en 1987 con la Medalla de oro de la Real Sociedad Astronómica, en 1989 con el Premio Balzan, en 2003 con la Premio Mundial de Ciencias Albert Einstein del Consejo Cultural Mundial y en 2005con el Premio Crafoord. En 2011 fue galardonado con el Premio Templeton.
viernes, 7 de noviembre de 2014
En esta interesante obra se desmonta uno de los falsos mitos de nuestra época, el de que la Iglesia se opuso al avance de la Ciencia. Como podréis constatar en la mencionada obra esto no fue así, sino que por el contrario la propia Iglesia financió muchos de los proyectos que contribuyeron al avance científico e incluso muchos miembros de la Iglesia Católica fueron protagonistas de dicho avance.
jueves, 5 de julio de 2012
Determinismo y Azar.
Gracias a la masa del Bosson de Higgs podemos calcular la constante de Fermi: Constante universal de acoplamiento asociada a la teoría de las interacciones débiles, formulada por Fermi, que dan lugar a la desintegración beta. Su valor es 1,166 37(1)×10−5 GeV−2
Bastaría una pequeña variación en una de las constantes universales para que no se pudieran formar átomos, estrellas, planetas, y surgiera vida y posteriormente vida inteligente...Esto nos lleva indefectiblemente a tomar una de estas opciones:
a) Seríamos entonces fruto de una inverosímil y altamente improbable serie de acontecimientos.
b) Existen infinitos universos y estamos en el que se dan las condiciones para nuestra existencia.
c) Dios.
Descarto a) por su improbabilidad y b) y c) no se pueden considerar hipótesis científicas ya que ambas son inverificables y siempre lo serán. En el caso de b) se puede afirmar que nunca podremos obtener información de universos con leyes físicas distintas al nuestro. Personalmente opto por la tercera...Dios.
http://es.wikipedia.org/wiki/Constante_f%C3%ADsica#Tabla_de_constantes_universales
Bastaría una pequeña variación en una de las constantes universales para que no se pudieran formar átomos, estrellas, planetas, y surgiera vida y posteriormente vida inteligente...Esto nos lleva indefectiblemente a tomar una de estas opciones:
a) Seríamos entonces fruto de una inverosímil y altamente improbable serie de acontecimientos.
b) Existen infinitos universos y estamos en el que se dan las condiciones para nuestra existencia.
c) Dios.
http://es.wikipedia.org/wiki/Constante_f%C3%ADsica#Tabla_de_constantes_universales
jueves, 10 de mayo de 2012
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